
El vidrio antirreflectante se utiliza cuando el objeto situado detrás del vidrio debe ser el protagonista, y no los reflejos en la superficie. Gracias a un recubrimiento especial, se reducen considerablemente los reflejos molestos, permitiendo una visión más clara de obras de arte, piezas de colección y objetos de valor.
Este tipo de vidrio es especialmente adecuado para museos, galerías y vitrinas donde la experiencia visual y la protección del objeto son igual de importantes.
Ejemplos de aplicaciones: